El perro como animal de compañía de las personas mayores
Se han realizado
diversos estudios que han demostrado que los animales de compañía disminuyen
ese sentimiento de soledad y de vacío en que se encuentran algunas personas
mayores por la pérdida de seres queridos, de la pareja de toda la vida, de
familiares cercanos. Ello puede conducir a estados depresivos y aislamiento.
Los animales de compañía son el remedio contra la soledad no deseada, ya que
son capaces de llenar ese vacío que las personas mayores no son capaces de
llenar. Contribuyen a la mejora de enfermedades como las depresiones, las
psicosis, el alcoholismo, trastornos emocionales,, problemas existenciales,,
los miedos etc.
Son muchas las
personas mayores que han tenido experiencias con animales de compañía,
recibiendo de los mismos estímulos positivos que se traducen en beneficios
tanto físicos como psicológicos.
Con especial referencia al perro siempre se ha dicho que es el mejor
amigo del hombre. Tener a un perro como animal de compañía genera muchos
beneficios terapéuticos para personas mayores. Nos van a querer
independientemente de cómo seamos, Un escritor inglés escribió en el
principio del siglo pasado, con muy buen humor, que el perro es un animal “muy
imprudente”. Jamás se detiene a averiguar si aciertas o yerras, no le
interesa saber si subes o bajas por la
escalera de la vida, nunca pregunta si eres rico o pobre, tonto o listo,
pecador o santo, alto o bajo, grueso o delgado, con buena o mala
fortuna, si tu reputación es excelente o pésima, si te creen honorable o
infame. Nos aceptan como somos y nunca nos van a juzgar Seguirá contigo, para
consolarte, protegerte y dar su vida por ti”.

Son muchos los beneficios terapéuticos de la
compañía de un perro para las personas mayores Nos enseña el sentido de la
fidelidad y de la lealtad, nos transmite un amor incondicional El cuidarlos
supone tener que sacarlos a pasear, alimentarlos, lavarlos etc. Son pues un
buen estímulo para la realización de ejercicios físicos y la regulación del
horario diario. Crea pues obligaciones ineludibles, con lo cual la persona se
vuelve más activa y comprometida. Ayuda a superar la muerte de la pareja y a
sobrellevar el deterioro mental o físico de las personas mayores y enfermas
Sabemos que nos necesita y que depende de nosotros sus cuidados. Esto hace que
tengamos que combatir la desgana y la apatía. Ayuda a recuperar la capacidad de
dar y recibir. Se ha comprobado como personas mayores han mejorado el carácter
y han recuperado la ilusión tras la incorporación de un perro a sus vidas.
Hacen reír con sus gracias y juegos y dan un nuevo sentido de felicidad a
la existencia de la persona. Aminora la sensación de abandono, porque se
instaura una relación de cariño con otro ser vivo Una vez en el exterior,
tendrá la oportunidad de hablar con otras personas en la calle o en el parque,
ya que el perro le brindará la
oportunidad de hablar con otras personas. Por tanto facilitan la relación con
otras personas porque ofrecen tema de conversación y ayudan a romper el hielo.
Es más fácil que alguien se acerque a una persona mayor si está con un animal
de compañía Hay que destacar también que el
responsabilizarse de otro ser vivo evita caer en la apatía y el
desinterés en la vida. La relación con un animal de compañía provoca una
disminución de la ansiedad y ayuda a combatir la depresión... Mejoran y aceleran la recuperación en el
caso de dolencias
Todos necesitamos sentirnos queridos y
acompañados. Los perros son animales nobles que se adaptan perfectamente a la
vida de las personas mayores.