martes, 8 de diciembre de 2015

LA VENTANA DEL MAYOR (238)

INTRODUCCIÓN A UNA TESIS DOCTORAL (IV de V)

En nuestro país, la legislación no contempla una institución social concreta y exclusiva que satisfaga el aprendizaje y deseos de cooperar y participar de los mayores; ni tampoco unos objetivos o fines previamente fijados, consecuentes con la heterogeneidad de los individuos que envejecen. Modalidad no formal, extraescolar, no reglada, abierta y sin fronteras. Y ante tal ausencia la respuesta de la sociedad han sido varias: Centros de Mayores; Aulas de la Tercera Edad; Universidades Populares; Cursos de Preparación para la Jubilación; Escuelas  para el Envejecimiento; y Programas Universitarios para Mayores.

La pedagogía dirigida al mayor ha de ser activa, participativa, organizada en torno a experiencias personales gratificantes, constructivas, cualificadas y proyectadas socialmente hacia: la información y educación para un envejecimiento sano; la movilización, mejorando la unión social de los mayores; la comunicación  con un mayor sentido de autoestima; y para el desarrollo personal con una mayor presencia en la comunidad. 

Una vertiente educacional la encontramos en los programas universitarios para mayores, siguiendo las indicaciones de la Declaración Mundial de la UNESCO sobre educación superior en el siglo XXI, que estableció que los Centros Universitarios estuviesen abiertos a las personas mayores, creando oportunidades de aprendizaje flexibles y creativas. 

Hay realidades sociales referidas al fenómeno del envejecimiento, que exigen a la Universidad, protagonismo. Es la idea de la Universidad ligada al “envejecimiento activo”. La educación universitaria para personas mayores es consecuencia directa del alto nivel de envejecimiento poblacional, destacando la importancia de que la Universidad tenga un autoconocimiento de ellas y participen en la investigación  de temas relacionados con la Gerontología Social

Ello exigen un replanteamiento didáctico de la enseñanza universitaria tradicional hacia un modelo más flexible y emancipatorio; con incorporación de proyectos intergeneracionales; con iniciativas encaminadas a promover  las ciencia y la cultura para mejorar la calidad de vida. La presencia de las personas mayores en las aulas universitarias persigue: llenar de actividades gratificantes el tiempo libre; una mayor preparación para el desarrollo personal; adaptación continua a los cambios acelerados; incorporación plena a las relaciones intergeneracionales; compartir conocimientos y  experiencias, en grupos de trabajo; facilitar su desarrollo científico, social y cultural, potenciando su autoestima y autovaloración.

En esta línea, los programas universitarios para personas mayores  en España, con diferentes  denominaciones  reflejo de una diversidad y pluralidad de concepciones, cuentan con el apoyo directo o indirecto y la supervisión de la Universidad. No obstante la forma de enseñar  debe tener su base, en determinadas recomendaciones metodológicas, estrategias para el aprendizaje, y peculiares facetas de actuación. En tal sentido es necesario un estudio pormenorizado de las actuaciones de la Universidad en lo que hace referencia a la estructura de los programas, metodología, profesorado, tipología de alumnos, investigación, actividades complementarias, etc. 

De ahí algunas puntualizaciones tanto a los planteamientos educativos, como al futuro institucional de  estos programas universitarios, ante el doble enfoque de la educación,  bien para el reciclaje o compensación del déficit, o  para la educación permanente al servicio de “activismo”. Ello impone una diversificación del curriculum, tanto en objetivos como en contenido, a través de la educación reglada o formal, la no reglada y la educación especializada.

(Continuará)


LA VENTANA DEL MAYOR (237)

INTRODUCCIÓN  A UNA TESIS DOCTORAL (3 de 5)

El objeto de la educación de las personas mayores pone de manifiesto la  “tesis de los mayores activos” con la descripción de sus rasgos y análisis de las perspectivas teóricas de las Ciencias Sociales y Humanas sobre el envejecimiento, haciendo un recorrido por el “activismo”, “desvinculación” y “continuidad”, con  sus aportaciones positivas y críticas


En este marco se contemplan las directrices educacionales de las personas mayores, dejando constancia de modelos según las actitudes de autorealización; fijación de objetivos de acuerdo con las exigencias; su fundamentación axiológica; las estrategias  de acuerdo con  la situación personal de los actuales mayores; sus diferencias individuales acrecentadas por la edad; estrategias de motivación; la conexión entre nuevos conocimientos y experiencia; integración; compensación de desequilibrios en el acceso a la educación. Y todo ello creando un espacio de educación  permanente de este sector de la sociedad. 

La capacidad de contribuir de los docentes a una población con diversidad de conocimientos previos, y a su vez dispuestos a aprender de sus educandos; el trabajo en equipo; y el diálogo generacional e intergeneracional, son otras de las características a tener en cuenta en la educación  de las personas mayores. 


Ante esta realidad hay que propiciar nuevas formas de enseñanza, aquellas que se inscriben como “educación para la actividad”, espacio que mejore la calidad de vida de las personas mayores a través del conocimiento de formas de envejecer; su enriquecimiento psicológico; su participación como miembro activo de una sociedad cambiantes; su formación y esparcimiento. Educación permanente para el desarrollo integro de la persona, dotándola de conciencia crítica e incorporándola a las distintas áreas del conocimiento, potenciando su creatividad en el tiempo libre.


Se parte de la premisa básica de que la  educación permanente es pasar de una educación “para la vida” hacia una educación “dentro de la vida”, en la “vida misma”.  En este sentido es evidente que las estructuras escolares, en cuanto a aulas, clases explicativas, horarios lectivos, programas, exámenes, etc., son inadecuados para educar a los mayores, que exige un sistema que responda a sus intereses y niveles previos, y en donde cada uno prospere a su ritmo. El cambio sociocultural; el combatir la obsolescencia; la forma de mantenerse activo y de comprender el propio envejecimiento, son puntos convergentes para la educación de las personas mayores.

(Continuará)


domingo, 22 de noviembre de 2015

LA VENTANA DEL MAYOR (236)

INTRODUCCIÓN A UNA TESIS DOCTORAL (2 de V)

La preocupación por difundir la idea de que se puede envejecer competente y saludablemente, por los avances de las ciencias biológicas, sociales y  de las humanidades, ha motivado el desarrollo de una serie de conocimientos y técnicas que permiten dar no solo años a la vida, sino vida a los años, es decir calidad de vida. 
      
El análisis conceptual de calidad de vida en las personas mayores; los elementos y circunstancias que la acompañan, así como sus dimensiones y evaluación, a través de indicadores, nos ha servido para   profundizar en  el componente real o ser  físico, psicológico y espiritual; su pertenecía a la comunidad y papel en la misma; así como el  llegar a ser. Todo ello objeto de un detenido estudio, teniendo siempre en cuenta los aspectos sociográficos, discriminantes e interpretativos, como vertientes en relación con la condición de persona mayor. 

Aspecto interesante y como resultado de lo anterior, es el estudio de la tipología de estilos de vida, consecuencia de la conjunción de los indicadores de calidad de vida o nivel de posesión de bienes materiales, sociales, y culturales. La llegada  de la jubilación  condiciona actitudes creativas; practicas consumistas; situaciones participativas; y posturas reivindicativas o  decadentes.

Las actitudes y acciones sociales están presentes en el desarrollo del tema, haciendo un recorrido desde la vejez invisible a la vejez identificada; y desde la  vejez asistida a la vejez integrada. Los problemas de la edad; el envejecimiento como degeneración personal, exigen un cambio social y económico del sistema político,  evitando la segregación por edad, que divide a la familia humana, perpetuando el conflicto y la necesidad social. (Continuará) 

LA VENTANA DEL MAYOR (235)

(1)
INTRODUCCIÓN A UNA TESIS DOCTORAL (I de V)


El enunciado de la  Tesis Doctoral señala el camino a estas líneas de  introducción. El envejecimiento en el siglo XXI,  es un fenómeno cultural, no uniforme, eminentemente plural, asincrónico, heterogéneo, y en el que el azar, la vida o los problemas sociales, ha esculpido, a su antojo, rostros diferentes de vejez. El alargamiento de la duración de la vida humana reedefine sin cesar el recorrido de edades, lo que conduce a la multiplicación de las etapas del ciclo vital y la reinterpretación de los significados del recorrido. 


Ante el  modelo productivo,  en donde el sentido de la vejez es una condición impuesta por la sociedad, a través de la jubilación, que supone el paso  de la actividad a la inactividad laboral, se impone la elaboración de un modelo de vejez satisfactoria, a partir del concepto de autonomía, que se enfrente al doble reto de: superar   los tópicos e ideas falsas que popularmente se proyecta sobre la vejez, entorpeciendo su comprensión y desarrollo;  y  vencer los eufemismos que se emplean, para denominar realidades dolorosas o despreciable. Afrontar el envejecimiento con actitud  participativa, autorealizable, creativa, intelectual, con un concepto y percepción positiva, reconocida socialmente. En definitiva considerar a las personas mayores como sujetos de la educaciòn en el contexto del envejecimiento,  con sus significados, procesos,  rasgos culturales y calidad de vida 


El estudio de las personas mayores en la actualidad, proporciona datos acerca de cómo será la vida de este grupo de población en el futuro, pasando de la invisibilidad y anonimato, a una presencia constante, a veces llamativa, en la mayoría de los ámbitos sociales.

Aunque los indicadores demográficos, muestran la realidad de unos países industrializados que envejecen, y seguirán envejeciendo en las próximas décadas, por el incremento de la esperanza media de vida y por el bajo índice de natalidad, dicho fenómeno ha de ser considerado como signo y resultado  del desarrollo social y económico; y  con un conjunto de valores considerados como parámetros, que definen la cultura del envejecimiento, generadora de un espacio en el agregado de culturas diferenciales que conforma la sociedad.

En estrecha relación con los distintivos de dicha  cultura,  se hace obligado analizar las connotaciones y los derechos que  asisten a las personas mayores, haciendo un recorrido por el catálogo de sus necesidades; formas de manifestarse, así como su evaluación e instrumentación.


En el concepto cultural del envejecimiento se  impone el interés por efectuar un estudio detenido de la jubilación, que nada tiene que ver con la vejez tradicional que, impuesta legalmente, homogeneiza a las personas a partir de una determinada edad cronológica, fijada arbitrariamente. Y aunque en su día fue una conquista social y nació como un derecho, en la actualidad se impone una buena disposición ante ella, para lograr diluir sus significantes  y  manifestaciones lesivas, haciendo posible que el sujeto manifieste conductas más ajustadas a la realidad, facilitándole los niveles positivos de socialización y autopercepción (continuará)


(1) Tesis doctoral “EDUCACIÓN Y UNIVERSIDAD EN EL MARCO CULTURAL DE LAS PERSONAS MAYORES” Doctorando Enrique Pozón Lobato. Facultad de Ciencias de la Educación   de la Universidad de Málaga. 24 de febrero de 2006


domingo, 8 de noviembre de 2015

LA VENTANA DEL MAYOR (234)

CUIDAR Y EDUCAR A LOS NIETOS ¿DISFRUTE O AGOBIO DE LOS ABUELOS?

    El trabajo recae más sobre las abuelas que cuidan una media de 6,2 horas al día a sus nietos. Pero los abuelos tampoco se libran de este menester pues según estudios recientes dedican 5,3 horas diarias al cuidado de sus nietos. Para unos abuelos es un auténtico disfrute, una inmensa alegría, un honroso honor, poder dedicar parte de su tiempo libre de jubilado atender a los nietos


Pero para otros muchos abuelos el cuidado de los nietos supone un agobio, una opresión, más aún, una esclavitud, porque te ven obligados a asumir unas responsabilidades excesivas en su cuidado y educación. También se ha comprobado  que interviene un factor social y económico. Puesto que las familias con pocos recursos económicos, que no tienen posibilidad de contratar canguros o de dejar a sus hijos en guarderías y colegios, los padres se ven obligados a delegar el cuidado de los hijos a los abuelos que afirman, en muchas ocasiones, sentirse utilizados y angustiados. Más de un 50% de los abuelos cuidan a sus nietos casi todos los días y el 45% casi todas las semanas. Muchas veces los criterios tradicionales de cómo hay que educar a los niños pequeños no son los mismos que tienen los padres jóvenes que acusan a sus padres de “malcriar” a sus hijos. 


Cuando se trata de familias acomodadas y con recursos económicos sucede justo al revés. Que muchos abuelos y abuelas se quejan de que ven poco a sus nietos, de que no se los dejan disfrutar tanto como desearían. Muchos abuelos se quejan en las encuestas de que ellos ya tuvieron su etapa, cuando eran jóvenes, de cuidar y educar a sus hijos. Ellos ya cumplieron con esta etapa de la vida con muchos sacrificios y dedicación. Y que se les hace muy duro en la jubilación y en la vejez volver a criar a sus nietos. Y se hacen una pregunta angustiosa ¿y a nosotros quién nos cuida? Les entra la maldita duda de quién o quiénes les cuidará a ellos el día de mañana cuando los achaques y enfermedades propios de la edad avanzada comiencen a aparecer.

LA VENTANA DEL MAYOR (233)

UNA BUENA NOTICIA: LAS PERSONAS MAYORES SE PELEAN POR SER INTERNAUTAS Y NAVEGAR POR LA RED


Las entradas o, mejor dicho, las matrículas están agotadas. Centros de Día, Clubes de Jubilados, Hogares de Pensionistas, Aulas de Tercera Edad, Universidades para Mayor personas mayores, etc. ponen el cartel de “No hay plazas”, porque están a tope en las clases de informática que planifican y organizan para la gente mayor. Los mayores se pelean por conseguir una plaza en las aulas de informática

Son pocos los que no se enganchan a la red. Todos quieren aprender a navegar por Internet, todos quieren chatear con los hijos y nietos, todos quieren ser internautas, todos quieren estar al día y no quedarse atrás en el uso de las nuevas tecnologías, todos sienten la necesidad de intercambiar correos electrónicos, Es la revolución digital de los mayores. Es la revolución gris de los mayores.



Está comprobado, los jubilados y pensionistas manejan el Internet como cualquier joven o niño. Los mayores buscan sus hoteles y sus viajes navegando por la red, investigan sobre posibles ofertas en vuelos de avión, en hoteles de playa, en casas rurales, en billetes de tren y hasta en coches de alquiler. Los maestros y profesores de muchas personas mayores son sus propios nietos que tienen más paciencia que los hijos para enseñar pacientemente las primeras clases. El número de los Internautas mayores aumenta de día en día. Es una buena noticia. Las personas mayores no quieren quedarse atrás y se aplican intensamente a sacarle el jugo a todas las aplicaciones de Internet y de las nuevas tecnologías en general. Es una muy buena noticia de la que todos debemos alegrarnos.

domingo, 25 de octubre de 2015

LA VENTANA DEL MAYOR (232)

DIVORCIO  ENTRE PERSONAS MAYORES
  
Cada vez son más las personas mayores de 65 años de edad, jubilados y pensionistas, que deciden separarse tras llevar con su pareja un montón de años juntos. El porcentaje de separaciones aumenta en los últimos tiempos de forma sorprendente en España. Unos se separan por las buenas, otros se divorcian civilmente. Unos rompen la relación de pareja “de facto”, otros se separan “de iure”.

Pareja de mayores discutiendo

La mayoría de los mayores que se separan no lo hace por comenzar una nueva aventura, por establecer una nueva relación. No. En la mayoría de los casos es porque toman la decisión de vivir de manera independiente, sin sujeciones ni ataduras de ninguna clase. Según estudios recientes, se ha triplicado en los últimos cinco años el ritmo de separaciones conyugales. 

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) ya en el año 2002, los hombres y mujeres mayores de 60 años que se divorciaron en España fueron 2.310; mientras que 3.341 se separaron. Desde que se aprobó la Ley del Divorcio en España en 1981, nada menos y nada más que 900.000 parejas se han separado y 600.000 se han divorciado


Se triplicaron los divorcios entre parejas de jubilados

Entre las posibles causas de este hecho, algunos citan el aumento de la esperanza de vida y de la longevidad, lo que hace pensar a muchos mayores que “todavía tienen tiempo para rehacer su vida y vivir experiencias nuevas”. Algunos psicólogoss y sociólogos afirman que también influye el hecho comprobado en algunos casos de infidelidad femenina, que ha aumentado de manera llamativa en los últimos años, y que conlleva que muchos hombres de edad avanzada se encuentren con una separación repentina que no se esperaba.

LA VENTANA DEL MAYOR (231)


MUJERES MAYORES: PREGUNTAS Y RESPUESTAS ( y II)

¿De qué recursos específicos disponen las mujeres para envejecer bien? Apenas  se dispone  de trabajos desde la perspectiva de género en relación con  los recursos que ayudan a las mujeres a envejecer bien. Las trayectorias vitales centradas en la atención y cuidado de otras personas pueden ayudar al desarrollo de capacidades asociadas a las relaciones interpersonales. Concretamente, algunos trabajos muestran que  las mujeres mayores mantienen e inician  variadas y adecuadas relaciones sociales (familiares, amigas, vecinos, profesionales, etc.) para  afrontar situaciones asociadas al proceso de envejecimiento. 


En este mismo sentido, muchas mujeres de edad están  acomodándose –y muchas lo hacen eficazmente- a nuevos patrones de relación derivados de los cambios de las nuevas estructuras familiares (regreso al hogar de hijos divorciados, nietos  de padres/ madres distintos, etc.).
Por otro lado, existe información suficiente que pone de manifiesto el interés de muchas mujeres de edad por iniciar o continuar experiencias de aprendizaje que les ponen en contacto con nuevos conocimientos y por tanto con nuevas posibilidades de desarrollo.

                        .
Todo ello, muestra que las actuales mejores mayores, a pesar de  haber disfrutado de oportunidades limitadas de desarrollo personal, instrucción formal y de participación social han desarrollado, o desarrollan, en muchos casos recursos  que pueden ayudarles a  envejecer bien

¿Qué objetivos se deben perseguir en el diseño de programas dirigidos a mujeres mayores?

En primer lugar, se deben promover oportunidades para reconocer y valorar los recursos propios. Las habilidades y conocimientos que las mujeres han ido adquiriendo a lo largo de su trayectoria vital son aportaciones singulares y valiosas para encarar los cambios asociados al paso de los años.  Además, la prestación de cuidados a otros que han ejercido y continúan ejerciendo muchas mejores de edad constituyen aportaciones sociales de indudable valor. Sin embargo, la mayor parte de las protagonistas no los reconocen y valoran como tales. Los programas con mujeres mayores tienen que ayudar  a conseguirlo. 
Además deben proporcionar conocimientos y cambios de actitudes para afrontar el envejecimiento como una etapa de a vida que también trae oportunidades de mejora y desarrollo personal. 

domingo, 27 de septiembre de 2015

LA VENTANA DEL MAYOR (230)

MUJERES MAYORES: PREGUNTAS Y RESPUESTAS
(I DE II)


¿Existen diferencias entre el envejecimiento  femenino y masculino  Envejecemos como vivimos.  En nuestro contexto, el hecho de vivir y envejecer  siendo hombre o mujer ha conllevado diferentes   oportunidades, responsabilidades, actitudes y  valo Hasta hace muy  poco tiempo, la  experiencia de envejecer de las mujeres mayores de nuestro país  se derivaba de una trayectoria personal  casi siempre  centrada en el ámbito de lo doméstico y apenas presente en la esfera social.   Las mujeres  se han ocupado del hogar y han prestado atención y cuidados a los allegados que la precisaban. Esta actividad la mantienen  muchas mujeres cuando son mayores cuidando a sus esposos y ayudando a sus hijos e hijas en el cuidado de sus nietos. 
¿Qué necesidades tienen las mujeres mayores para envejecer con salud y autonomía?


          Las mujeres viven más que los hombres, pero tiene más posibilidades de presentar discapacidad  e informan de una peor calidad  de vida. También, es más probable que vivan solas. Todo ello pone de manifiesto que las mujeres  necesitan acceder a recursos profesionales  socio-sanitarios para desarrollar estilos de vida saludables desde  la dimensión de la salud física como del bienestar personal y la participación social. Todo ello contribuirá a mejorar sus  capacidades para retrasar  la aparición de discapacidad. Asimismo,  es necesario que la vida en soledad no conlleve aislamiento, ni percepción de soledad  y  depresión. En este sentido, se requiere tanto la promoción  de hábitos que  favorezcan o promuevan  actividades socio recreativas, como en la puesta en marcha de servicios  comunitarios que mantengan los vínculos con  el vecindario y con la vida social (servicios de acompañamiento, voluntariado, etc.). Estos últimos, se hacen más necesarios cuanto mayor es el grado de vulnerabilidad de las mujeres.

(continuará)


LA VENTANA DEL MAYOR (229)

MOVILIDAD Y LONGEVIDAD: INTERROGANTES

El proceso de envejecimiento es una de las causas principales que originan alteraciones de la marcha y del equilibrio.

 ¿Podría afirmarse que es el precio que deben pagar los seres humanos por alcanzar una mayor longevidad? No, en modo alguno. El envejecimiento no es una enfermedad, pero durante ese proceso es frecuente padecer múltiples dolencias. 


¿Cuáles son los cambios fundamentales en el patrón de la marcha relacionados con la edad? Debilidad muscular,  lentitud de la marcha, acortamiento del paso y tendencia a la pérdida de equilibrio.. 

¿Se suceden de forma rápida o lentamente?. Eso está en dependencia con la enfermedad o estado a la que están vinculadas.-

¿Se producen por determinadas afecciones concomitantes con la vejez, o como resultado exclusivo del paso de los años? Habitualmente se asocia con enfermedades neurológicas como el Parkinson, las Neuropatías, los trastornos vasculares y  de huesos y articulaciones. También constituye un marcador de fragilidad.

¿Y en cuanto a los factores de riesgo con mayor implicación en estas modificaciones de la marcha?. En primer lugar el sedentarismo, seguido del hábito de fumar, el alcoholismo y los malos hábitos higiénico-dietéticos.-

¿Estas disfunciones en el sistema motor se presentan por igual en el sexo masculino y femenino?. En el sexo masculino priman las causas asociadas a procesos neurológicos y en el femenino las que se relacionan con trastornos de huesos y articulaciones como la artrosis de la cadera y rodillas con mayor frecuencia, aunque en ambos sexos la incidencia es similar.-



¿Qué síntomas y signos nos pueden alertar de que se han iniciado estos trastornos?. Cansancio fácil al caminar, fatiga, tendencia a la lateralización en la marcha (irse hacia los lados), acortamiento del paso y de la distancia a caminar.-

¿Y en cuanto a tratamientos?. La modificación del estilo de vida y el adecuado control de las enfermedades crónicas, como la diabetes  y la hipertensión arterial, resultan muy favorables. 

¿Existen  estilos de vida que permitan si no evitarlos al menos “alejar” su aparición? . Bajar de peso, ejercicios aerobios como la marcha, consumo de frutas y vegetales, escoger alimentos cocidos por encima de los fritos, el consumo moderado de la sal y de las grasas de origen animal, prefiriendo las de origen vegetal.-


¿Es sencillamente una utopía aspirar a mantener una aceptable movilidad en la vejez?. No. El ser humano puede alcanzar edades avanzadas sin que necesariamente se produzcan síntomas que limiten su capacidad funcional y su autonomía .

¿Algo esencial por añadir?  De la misma manera que no hay enfermedades sino enfermos, cada ser humano que envejece es único e irrepetible, y muchas de las dificultades que tenga que enfrentar estarán relacionadas con un estilo de vida inadecuado, hábitos tóxicos y sedentarismo, los cuales son todos modificables.

domingo, 13 de septiembre de 2015

LA VENTANA DEL MAYOR (228)

BANCO DE TIEMPO ( y II)

San Gall es una ciudad situada en el noreste de Suiza, cerca de la frontera con Alemania. Con una población oficial de 72.522 habitantes, fue elegida por el Gobierno Federal para implementar el proyecto piloto, debido a la buena experiencia con otros programas de voluntariado. “Desde 2008 tenemos en el cantón una especie de bolsa de tiempo, donde la gente puede intercambiar ayuda. El proyecto de la Cruz Roja de San Gall está funcionando muy bien. Así que fuimos llamados por el gobierno para implementar la Cartilla del Tiempo”, explica Meierhans. El nuevo proyecto no tiene la intención de crear una competencia a los servicios tradicionales de apoyo a la tercera edad, tales como hogares de ancianos o servicios ambulantes. “La mayor deficiencia de la tercera edad es la ayuda cotidiana, ya sea la compra, la solución de problemas, la administración o limpieza”, describe el director del proyecto que agregó que el objetivo principal es permitir que las personas mayores vivan más independientes en su propia casa. “Después de todo, una plaza en una residencia de ancianos es más cara para el sistema social y es menos satisfactoria para estas personas”.

El público potencial de voluntarios y beneficiarios ya está definido, según las estadísticas: en San Gall viven 12.000 personas mayores de 65 años de edad. El éxito del programa depende del nivel de participación. Los iniciadores esperan que 300 personas se animen a participar en el programa, y ayuden a los ancianos sobre la base de dos a tres horas por semana durante un período de 42 semanas. Esto ascendería a un total de 25.000 horas de trabajo. “Si esta base se alcanza estaríamos encantados”, dice Meierhans. Y para que nadie exagere, el límite máximo de trabajo acumulado está limitado a 750 horas por voluntario. Aunque está basado en la solidaridad, el proyecto no está libre de costes                            

Para financiar la creación de la plataforma de Internet que permitirá a los voluntarios encontrar personas mayores que necesiten ayuda, así como cubrir otros gastos fijos, tales como el apoyo administrativo y cursos, las autoridades de San Gall propusieron la creación de una fundación, cuyo presupuesto será de 150.000 francos al año. El dinero también servirá como una garantía, porque si la Cartilla del Tiempo falla, los voluntarios con horas acumuladas en el “banco” deberán ser compensados con la ayuda pagada.

El proyecto aún debe ser votado por la ciudad de San Gall en la sesión de primavera. Si se aprueba, la aplicación comenzará ya en verano. Por lo menos, el apoyo de los grupos interesados ya​ ​está garantizado. “Acogemos muy bien esta propuesta. Es una manera de aprovechar los recursos disponibles en la sociedad y restaurar las estructuras sociales que se fueron perdiendo con el tiempo”, surgiere Thomas Diener. Preguntado sobre si el proyecto tiene posibilidades de éxito, el director de Pro Senectute, la mayor organización profesional de apoyo a las personas de edad en Suiza, es optimista. 

“Cada vez más jubilados creen que no vale la pena gastar el tiempo, no solo de forma unilateral, pero haciendo algo que de sentido a sus vidas. Son personas con una situación económica buena, pero tratan de ser activos. No es solo el altruismo sino la búsqueda de la felicidad ayudando a los demás”.


LA VENTANA DEL MAYOR (227)

BANCO DE TIEMPO ( I de II)

San Gall puede ser la primera ciudad suiza que cree un “banco de tiempo”. Allí el ahorrador deposita horas de trabajo ayudando a los ancianos o a personas necesitadas en su día a día. La fortuna virtual puede ser descontada posteriormente para comprar su propia ayuda. Una idea simple, pero brillante, que puede ayudar al gobierno a reducir los gastos sociales que plantea el desafío demográfico además de promover la solidaridad entre la población. La bomba de tiempo demográfica es un desafío urgente. Si en 1960 solo uno de cada diez habitantes de Suiza tenía más de 65 años, cinco décadas después, la proporción es de uno a seis. El sistema de pensiones sufre esta evolución: según la Oficina Federal de Estadísticas, en la actualidad, cuatro personas activas financian la jubilación de un pensionista; dentro de 40 años, esta proporción se reducirá casi a dos por cada jubilado. La creciente población de ancianos, especialmente aquellos que necesitan ayuda, es un problema importante junto a las autoridades locales. ¿Cómo financiar los hospitales, hogares de ancianos y la atención domiciliaria frente a la perspectiva de los ingresos limitados? “Necesitamos llevar el pueblo a la ciudad y volver a los días en que la gente se ocupaba más de sus seres más cercanos, sus vecinos, familiares o amigos”, dice Katja Meierhans.

La funcionaria de la ciudad de San Gall no apela a las tradiciones para hacer frente al reto demográfico, sino a un proyecto titulado ‘Cartilla del Tiempo’, desarrollado por expertos de la Oficina Federal de Seguridad Social. En ella, participan recién jubilados con buena salud y disponibles ayudan a mayores necesitados. Cada hora de trabajo está “depositada” en una cuenta personal, que más tarde puede ser “descontada” para pagar las horas trabajadas de otro voluntario, cuando ellos, a su vez, necesiten ayuda en su vejez.   
                                
La idea surge de las autoridades ante el nuevo contexto social en el país. “No observamos una reducción de la solidaridad en Suiza. Sin embargo, debido a una mayor movilidad y las nuevas estructuras familiares, las redes de lazos familiares ya no son resistentes como en el pasado. Por tanto, es importante fomentar la ayuda fuera del contexto familiar”, apunta Ludwig Gärtner, subdirector de la OFAS.

lunes, 31 de agosto de 2015

LA VENTANA DEL MAYOR (226)

NUEVOS VINOS PARA NUEVOS ODRES (II DE II)

Se ha vivido una etapa en que la política social dirigida a los mayores estuvo marcada por una asistencia paternalista, y por una concepción de jubilado como marginado social, al que había que acoger en una residencia o en el mejor de los casos al que había que entretener. 

Se construyeron residencias como lugares de estancia permanente donde la mayoría de los jubilados recibían toda clase de atenciones y se extendió una red de Hogares de Pensionistas como lugares de  encuentro donde los socios encontraban un ocio organizado con actividades lúdicas o de recreo y socioculturales. Se desarrollaron igualmente magníficos programas de vacaciones para personas mayores que contribuyeron muy positivamente al disfrute por parte de muchos, de lugares turísticos

No vamos a descalificar o restar valor e importancia a estos programas o modelos del pasado. Sin duda, han tenido, y algunos de ellos siguen teniendo una enorme significación para las personas mayores. Lo que si queremos poner de manifiesto es que afortunadamente en los comienzos del siglo XXI, las demandas de las personas mayores comenzaran a ser otras, y los planteamientos por tanto, desde la política social con este sector de la población han de ser distintos. Hoy se piden odres nuevos Es evidente que las condiciones vitales culturales y sociales de los 65 años, edad legal de la jubilación, no se parecen a los de aquellos decenios en los que se hizo la Ley. 


        Hoy se necesita cumplir muchos años para ser un anciano. Se abre paso, por tanto, una vejez competente, activa, participativa y comprometida. La inmensa mayoría de las personas mayores se niegan a jubilarse de la marcha de la sociedad. Prefieren vivir en casa con  su familia, con una vida autónoma e independiente, formando parte de su familia y de la comunidad, vinculados con otras generaciones, comprometiéndose con el entramado social, conservando ilusión y entusiasmo. En coherencia con lo anterior se  desarrollan programas de actividades dirigidas a potenciar el concepto de envejecimiento activo. Son programas destinados a mejorar la calidad de vida Son muchos los que por su formación o por su esfuerzo por ponerse al día, no viven apresados en los fijos raíles de un caminar mecánico y son verdaderos lideres sociales, aceptados y reconocidos por sus ideas y actitudes en los círculos donde se mueven. Pero pensamos que queda mucho por  renovar y cambiar en un sector bastante significativo de la población mayor. Ello justifica que hablemos de la necesaria adaptación de las personas  mayores a una sociedad en proceso de cambio

lunes, 27 de julio de 2015

LA VENTANA DEL MAYOR (225)

NUEVOS VINOS PARA NUEVOS ODRES (I DE II)

Ramón Menéndez Pidal  en 1959, escribía cuando ya tenía 90 años, lo siguiente: ”No debemos empezar pronto la senectud, sino al contrario, rebelarnos contra ella en todo lo que la rebeldía puede ser sensata, no dejando decaer la actividad vital, no dejando caer el amor a las obras comenzadas en la juventud, dando calor a las ilusiones de razonable esperanza” Por su parte  Gregorio Marañón, también en  1959, a sus  72 años, nos dejo la siguiente reflexión “Vivir no es solo existir... sino existir y crear, saber  gozar y sufrir, y no dormir sin soñar...descansar es empezar a morir

Pero ante esta manera de pensar con respeto al envejecimiento, esta el enfoque de marginación social de la persona mayor portador del síndrome del estorbo y de la soledad.  ¿Pero que se ha creído este viejo? Que se vaya de una vez y que nos deje en paz. O más piadosamente: lo que tienes que hacer es irte a casa y darte a la buena vida. Hala a pasear, a leer, a oír música, a jugar la partida, a ver la televisión Tachamos al viejo, lo eliminamos de nuestra vista, lo situamos allá en donde no moleste, porque previamente, lo hemos reducido a una nada. 


Sigue operando la vieja mentalidad. García Añoveros, catedrático que fue de la Universidad de Sevilla y Ministro de Hacienda, ya fallecido decía: “Es  cosa rara  que esta sociedad se esfuerce, por un lado, en alarga la vida de la gente en las mejores condiciones físicas y mentales, y en hundirlas, simultáneamente en condiciones ciudadana de inferioridad. Es como prepararla para una carrera en la que se le prohibe participar”

En esta línea nos ha parecido interesante dar a conocer las aportaciones al 8º Congreso Nacional de Organizaciones de Mayores – CEOMA – celebrado el 23 de Abril de 2007, y entre ellas la de una ponencia en la que se recoge “la necesidad de adaptación de las personas mayores a una sociedad en proceso de cambio·: ODRES NUEVOS PARA VINOS NUEVOS Se ha escrito que no debe echarse el vino nuevo en odres viejos. Las nuevas generaciones de personas que se están incorporando al sector poblacional de los mayores habrá que tratarlas consecuentemente, en odres nuevos. ( continuara )

domingo, 12 de julio de 2015

LA VENTANA DEL MAYOR (224)

LA EDUCACIÓN COMO FACTOR DE CAMBIO EN EL PROCESO EDUCATIVO (y II)

 Los modelos tradicionales para envejecer ya no se llevan y si se los toma, dejan totalmente marginados a las personas mayores. No solo se admite, desde el plano educativo que las personas mayores ya tienen su propia experiencia y conocimientos acumulados, sino también se reconoce en ellas la capacidad de continuar desarrollando su potencial para crear nuevas condiciones. 

Cuando se trata de vincular educación y persona mayor, se piensa que ésta es difícilmente educable y poco susceptible de adquirir nuevos conocimientos, por el declive de su capacidad intelectual. Sin embargo investigaciones recientes indican que el descenso de la capacidad intelectual de las personas mayores no se produce en función de la edad cronológica, sino en función de las influencias del ambiente o individuales. Y que   la pérdida de memoria es evitable. Se posee capacidad de recordar en cualquier edad, si se ejercita y sigue unas reglas elementales para aplicarla. En cuanto a la capacidad de aprendizaje,  se acepta que la asimilación de nuevos conocimientos, aptitudes y hábitos, puede tener lugar a cualquier edad, modificándose únicamente la velocidad de asimilación

Nos encontramos con un colectivo heterogéneo, con distintas actitudes frente al envejecimiento y con distintas posturas ante la educación. Si la actitud ante el envejecimiento es de rechazo, al considerar que las personas mayores no tienen una proyección para el futuro, la educación no juega ningún papel. De una persona mayor nada puede esperarse. Si la actitud ante el envejecimiento es participativa, la educación de las personas mayores se concibe una actividad que se ofrece y consume para mantenerlas ocupadas y entretenidas, sin mas, en su tiempo desocupado o de ocio, que es mucho. Tenemos la educación bajo un prisma consumista. Si ante el envejecimiento se tiene una actitud de autorrealización, con espíritu creativo, la educación hace posible que las personas mayores vivan en contacto con la corriente general de la sociedad, preparándolas para el cambio. La inteligencia todavía es moldeable. 

Los contenidos de los programas educativos dirigidos a personas mayores han de responder a cuatro situaciones: Tener un carácter sustitutivo de la educación primaria/básica para las personas mayores que no han podido realizarla en su momento. Tener un carácter complementario de la educación básica  y profesional Tener un carácter prolongación para hacer frente a las exigencias de un nuevo ambiente – preparación para el tiempo actual. Tener un carácter perfectivo, para los que ya poseen una educación de alto nivel

La formación para las personas mayores es un instrumento imprescindible para dar nobleza a su tiempo de ocio Y ello por las siguientes razones: Permite permanecer activos intelectualmente, sin descuidar las facultades mentales; el aprender, proporciona una beneficiosa sensación de satisfacción personal y confianza en uno mismo;  facilita la relación con personas de la misma edad, con inquietudes, problemas o aficiones similares; ayuda a vencer la depresión y a seguir activos, ya que obliga a salir de casa, ir al centro formativo , intervenir en clase...; posibilita un mayor acercamiento a los jóvenes, con quienes se pueden mantener conversaciones sobre informática, literatura... permitiendo un enriquecedor intercambio de conocimientos, atractivo para ambas partes.; mejora la forma física, ya que en muchos centros también se imparten clases de educación física especializada y bajo supervisión médica. 

La sociedad todavía no ofrece  suficientes propuestas para llenar los momentos de ocio de ese periodo de la vida y da la espalda a la realidad, a pesar de que dentro de 30 años la mitad de la población de este país estará jubilada o en vísperas de hacerlo. A esto se le añade el aumento de la esperanza de vida, situada en los 80 años, con lo que tras el retiro laboral quedan todavía muchos años en los que disfrutar con actividades distintas a cuidar de los nietos o pasear. 

domingo, 28 de junio de 2015

LA VENTANA DEL MAYOR (223)

LA EDUCACIÓN COMO FACTOR DE CAMBIO EN EL PROCESO DEL ENVEJECIMIENTO (I de II)



No se contempla suficientemente en el discurso educativo un enfoque cultural de las personas mayores, surgiendo la necesidad de una información objetiva sobre el potencial de las mismas 

¿Piensan que como persona mayor ya tienen su propia experiencia y conocimientos   y no necesitan seguir educando su potencial humano?

¿Sabían que la educación permanente es un derecho que queda sin desarrollar en la inmensa mayoría de las personas mayores, y que solo una minoría, la más preparada, es la que muestra interés por actualizarse?

¿Tenían conocimiento de que el nivel de instrucción de los mayores no es equiparable al de la población mas  joven, por debajo de los 45 años?
            
¿Y que las cifras que lo demuestra nos indica que uno de cada diez mayores so analfabetos; un 35% adicional no ha completado estudios primarios; el 8,4% ha completado estudios secundarios; apenas 4 de cada cien mayores, ha cursado estudios universitarios; y entre los mayores, el nivel educativo de las mujeres, sobre todo las que superan los 70 años, es aun mas bajo que el de los varones?
   
¿Y que la educación debe extenderse a lo largo de toda la vida, a fin de contribuir al proceso de adaptación continua de la persona mayor a los cambios acelerados que caracteriza nuestra época, dotándole de una conciencia critica que le permita participar de las actividades cívicas y sociales, así como la integración en las distinta áreas del conocimiento y la creatividad ,en el tiempo desocupado?

¿Y que la sociedad se plantee no que se puede hacer con los mayores, si no que pueden hacer las personas mayores para la sociedad, aprovechando así, a través de la educación, el capital que aportan?


 Y en consecuencia, ¿Que una de las premisas básicas de la educación permanente es pasar de una educación “para la vida” hacia una educación “dentro de la vida”?
         
 Por todo ello, la educación de las personas mayores debe dejar de ser marginal, ya que constituye un modo de expresión y desarrollo individual que no puede quedar limitada a una minoría. Persona y educación son inseparables, siempre que el ser humano opte por lo bueno y valioso, ante la pluralidad de posibilidades que se le ofrece. Con la educación se pone a disposición de las personas mayores conocimientos actualizados que les permita comprender el mundo contemporáneo, respondiendo a sus intereses. Se acepta que la educación es el gran instrumento para mejorar la calidad de vida del mayor.

domingo, 21 de junio de 2015

LA VENTANA DEL MAYOR (222)

CIUDADES AMIGABLES CON LAS PERSONAS MAYORES


Se  comenzó a hablar de ciudades amigables con las personas mayores en el año 2006 cuando la OMS reunió a 33 ciudades de 22 países en un proyecto para identificar los elementos claves del entorno urbano que apoyan el envejecimiento activo y saludable. El proyecto se completó en el 2007 y dio lugar a la “Ciudades globales amigables con los mayores: Una Guía”.  En ella se identifican ocho aspectos de la Vida Urbana que pueden influir en la salud y la calidad de vida de las personas mayores:

Espacios al aire libre y edificios.
Transportes.
Vivienda.
Participación social.
Respeto e integración social.
Participación cívica y empleo.
Comunicación e información.
Apoyo de la comunidad y servicios de salud

Y ello: programando mejoras arquitectónicas en edificios y fomentando una mayor accesibilidad en todos los equipamientos públicos; mejorando y adaptando los servicios e infraestructuras de transporte, facilitando el acceso a servicios esenciales como la salud; desarrollando una política de diseño y mantenimiento de zonas públicas con una especial preocupación por las demandas de personas mayores en materia de limpieza, pavimentos especiales, etcétera; promoviendo una mayor inclusión social de las personas mayores mediante su participación en la toma de decisiones que afectan a la vida cívica, impulsando acciones informativas específicas, y fomentando la participación de las personas mayores en el trabajo voluntario o remunerado y la economía local; asegurando una comunicación e información efectivas que llegan a los vecinos de todas las edades, incluyendo el facilitar el acceso a las nuevas tecnologías de los mayores.


Andalucía: Arriate Pinos Puente Utrera    Aragón: Zaragoza      Cantabria: Santander  Catalunya: Barcelona Berga Gava Igualada Manresa Terrassa Vic    Comunitat Valenciana: Llíria     Extremadura :Almendralejo Los Santos de Maimona Mata de Alcántara Mérida Oliva de la Frontera Villanueva de la Serena     Euskadi: Bilbo-Bilbao Donostia-San Sebastián Durango Vitoria-Gasteiz Euskadi Amigable   Galicia; Ourense Castrelo de Miño  La Rioja; Ezcaray  Madrid: Las Rozas Tres Cantos 
CIUDADES AMIGABLES EN ESPAÑA

Para aprovechar el gran interés generado por este programa, la OMS ha creado la Red Mundial de Ciudades Amigables con las Personas Mayores, a través de la cual: se establecerán relaciones entre las ciudades participantes y la OMS; facilitará el intercambio de información y las prácticas exitosas; fomentará intervenciones apropiadas, sostenibles para mejorar la vida de las personas mayores: proporcionará apoyo técnico y capacitación. Es una iniciativa con la que se pretende conquistar a todos los municipios con la intención de cuidar del bienestar de nuestros mayores, ya que el envejecimiento de la población será uno de los mayores desafíos socioeconómicos mundiales durante el siglo XXI,  obligando a preparar un futuro que se adapte a una nueva realidad, fomentando y haciendo posible el envejecimiento activo. En términos prácticos, una ciudad amigable con las personas mayores adapta sus estructuras y servicios para que sean accesibles de acuerdo con las  diversas necesidades y capacidades, lo que  implica coordinar acciones en distintas áreas clave de la política municipal.

Para formar parte de la Red Mundial de la OMS de Ciudades Amigables con las Personas Mayores, los Ayuntamientos deben presentar una moción en  la que solicitarán la inclusión en la Red mundial de ciudades amigables con las personas mayores como objetivo prioritario; la redacción y aprobación de un proyecto tomando como guía el redactado por la OMS sobre “Red Mundial Ciudades Amigables con las Personas Mayores”; y finalmente la creación de una Comisión Especial donde estén representados todos los grupos políticos con representación municipal, asociaciones y entidades locales competentes en la materia, así como técnicos municipales que hagan efectivo los objetivos marcados 

lunes, 15 de junio de 2015

LA VENTANA DEL MAYOR (221)

LA EDAD NO ES UNA ENFERMEDAD ( y III )

Las medidas que deberían tomarse por las Administraciones públicas en relación con la salud y prevención de enfermedades son: 

Facilitar información sanitaria a través de los medios a su alcance en relación con los estilos de vida más saludables: alimentación, actividad física, participación ciudadana, abandono de hábitos tóxicos. 

Tomar medidas para aumentar los años de vida sana y reducir los riesgos de dependencia. 

Promoción de las campañas de  vacunación correspondientes; prevención de accidentes de todo tipo, caídas, conductas de riesgos y hábitos inadecuados. 

Mantenimiento del programa de termalismo social,  teniendo en cuenta el componente preventivo y rehabilitador que tienen los tratamientos termales

Establecer protocolos de detección precoz de enfermedades y facilitar el acceso a ellos en los centros de salud y en hospitales. Facilitar las revisiones periódicas en aquellas situaciones en las que se sabe que las alteraciones son más prevalentes: órganos de los sentidos, boca, tensión arterial, glucemia, situación nutricional, etc. 

Legislar en materia de salud teniendo en cuenta el factor edad, eliminando toda suerte de discriminación negativa y tomando en consideración las limitaciones físicas y económicas que suelen acompañar al sector de personas mayores. 

Erradicar posibles prácticas de discriminación hacia las personas mayores por razón de edad. Si existen técnicas médico-quirúrgicas que no se aplican por la edad del paciente, que sea únicamente por los riesgos que suponen para su salud y nunca por criterios economicistas. En cualquier caso, se deberá contar siempre con la opinión y consentimiento del paciente mayor o, en supuestos de incapacitación judicial, de su representante legal. Los mismos criterios de no discriminación se han de aplicar para intervenciones como el implante de válvulas, trasplantes, tratamientos de cáncer y patologías análogas. En ningún caso se ha de privar a las personas mayores de las mismas oportunidades terapéuticas que se puedan ofrecer al resto de la sociedad. 

Establecer sistemas que faciliten la detección de abusos y malos tratos en el ámbito sanitario, así como su denuncia.



Fomentar el desarrollo de recursos asistenciales específicos: unidades y servicios de geriatría hospitalaria, atención profesionalizada en centros de salud y residencias, unidades de cuidados paliativos, etc. Incluir la atención geriátrica como medida obligatoria y común en el catálogo de prestaciones asistenciales ofertadas de todas y cada una de las comunidades autónomas y no tener sólo una presencia testimonial en buena parte de ellas.


Promover actuaciones sanitarias que eviten o reduzcan hospitalizaciones, consultas y fármacos. Ejemplos de ello serían los hospitales de día, los centros de día, los programas de atención domiciliaria, los sistemas de telealarma, el desarrollo de unidades de telemedicina vinculadas a ambulatorios o centros de salud, las campañas programadas y extensas de educación sanitaria, etc. 

Escuchar a las asociaciones de enfermos y de familiares de enfermos. 

Favorecer la formación profesional de aquellas personas que tienen un trato más directo con las personas mayores: familiares, cuidadores, auxiliares, etc. 

Eliminar el lenguaje negativo en cualquier forma de comunicación o mensaje dirigido o relativo a las personas mayores, incluidos los aspectos relacionados con la salud. 

Aplicar los principios de accesibilidad universal y diseño para todos en todos los servicios asistenciales, sin olvidar los de teleasistencia, urgencia y emergencias.

domingo, 7 de junio de 2015

LA VENTANA DEL MAYOR (220)

LA EDAD NO ES UNA ENFERMEDAD ( II de III )

La discriminación por edad es un fenómeno muy extendido en la sociedad  Se manifiesta  de forma muy extendida en numerosas esferas de la atención sanitaria: actitudes individuales, protocolos de actuación, limitaciones de acceso a tecnología avanzada, exclusión de ensayos clínicos, etc. La puerta de entrada al sistema sanitario para la persona mayor es la misma que para el resto de personas, sin que apenas se contemple ningún tipo de singularidad en función de la edad. En cambio, con frecuencia existen frenos en forma de topes de edad para el acceso a determinados servicios o protocolos de utilidad demostrada, por ejemplo pruebas de cribado de determinadas enfermedades o acceso a tecnologías complejas o caras.

         
Los servicios o unidades de geriatría son muy escasos en nuestro país (en algunas comunidades autónomas ni siquiera están contemplados por su cartera de servicios), como también es escasa la figura del consultor en atención primaria o la presencia de especialistas en el mundo de las residencias de personas mayores. Algunos otros campos de muy diferente naturaleza en relación con la salud están poco atendidos o descuidados en mayor o menor grado. Entre ellos la educación sanitaria para este sector y para sus cuidadores y familiares, la implantación de medidas de carácter preventivo, la investigación sobre cuestiones relacionadas con el envejecimiento y sus enfermedades, o la propia enseñanza de la doctrina geriátrica dirigida a los estudiantes de las diferentes profesiones sanitarias.


En síntesis, y por lo que se refiere a la protección de la salud y a la asistencia sanitaria, cabe destacar que para la persona mayor la salud es lo primero por delante de cualquier otra consideración económica, afectiva o de otro tipo. Y así le preocupa:

 La manera de acceder al sistema: poder hacerlo sin ninguna barrera que establezca discriminación en función de la edad.

 La dificultad para acceder a protocolos diagnósticos o terapéuticos abiertos a otras edades: pruebas de cribado para determinados cánceres, o enfermedades de alta prevalencia (diabetes, hipertensión, revisiones de boca, vista u oído, etc.)  
La ausencia (o presencia poco menos que simbólica) de una oferta profesionalizada en materia de salud: servicios hospitalarios de geriatría, consultores en atención primaria, escasas residencias de servicios sociales con profesionales sanitarios, etc.

La dificultad para acceder a determinados medicamentos o a tecnología punta por medidas discriminatorias establecidas en base a la edad (visados farmacéuticos, copago, listas de espera quirúrgicas o para determinadas exploraciones, La pobreza en recursos asistenciales alternativos específicos (hospitales de día, programas de atención a domicilio, campañas dirigidas a ellos en el campo de la educación sanitaria o determinadas medidas preventivas como las vacunaciones).

Los malos tratos, abusos y negligencias de las que es víctima frecuente por parte su círculo más próximo.
Los obstáculos físicos que representan riesgo para la salud en forma de caídas, de contaminación o de cualquier otro tipo dentro de su entorno más inmediato.
La escasa atención, en cuanto a dedicación de tiempo y explicaciones por parte del profesional, especialmente del médico, pero también de otros profesionales de los ámbitos de la enfermería, farmacia,  trabajo social y análogos. 

(Continuará)